Escuela de Cine de Chile | Entrevista a profesora Susana Díaz
Escuela de Cine de Chile. Es Cine, Somos Cine. Instituto Profesional Escuela de Cine de Chile
Escuela, Cine, Escuela de Cine, Estudios Cine, Aprender, Instituto Profesional, Cinematografía, Actuación, Fotografía, Diplomados
32406
post-template-default,single,single-post,postid-32406,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-child-theme-ver-1.0.0,select-theme-ver-4.1,menu-animation-underline,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2,vc_responsive,elementor-default

Entrevista a profesora Susana Díaz

Susana Díaz, profesora de la Escuela de Cine, ha dado una entrevista a Ana Hurtado, del medio español kaosenlared.net, por su trabajo documental en el registro de escenas de música underground en Chile.

Es directora de los documentales Supersordo; Historia y Geografía de un Ruido y Hardcore: la Revolución Inconclusa.

 

¿Por qué el cine? ¿Qué te hizo aproximarte a este mundo y cómo empezaste?

 

Quería estudiar arte o literatura y al final me decidí por cine, pensé que era una forma de fusionar ambas disciplinas. En un comienzo me interesó la ficción, me parecía interesante la idea de escribir guiones. Terminado el proceso académico no me gustó trabajar en roles determinados y subordinados a una jerarquía militar, una especie de empresa dividida por áreas, en donde manda un jefe distante, que muchas veces es un idiota, ese profesionalismo jerárquico me pareció decadente y me deprimió. Me alejé de ese modelo y comencé a hacer video clip y cortos experimentales de forma solitaria. Luego estudié estética, algo así como teoría del arte y ahí encontré un taller de documental y comencé a realizar películas relacionadas con los sonidos que marcaron mi adolescencia.

 

Me gustaría que me contaras a cerca de los trabajos que has hecho, y que nos hagas un breve resumen de cada uno no solo a nivel profesional sino también qué significaron para ti.

 

Supersordo: historia y geografía de un ruido (2009) y Hardcore: La revolución inconclusa (2011) son largometrajes que rememoran los años noventa en Chile, podríamos decir que son documentales retrospectivos de nostalgia. Ambos filmes forman parte significativa de mi devenir como adolescente en esa década, evocan un imaginario colectivo de jóvenes que en ese periodo circulaban en ambientes alternativos y subterráneos en busca de sonidos nuevos intentando, de alguna forma, subvertir la monotonía del cotidiano en el pobre panorama cultural que ofrecían los años noventa en Chile.

 

Supersordo (2009): historia y geografía de un ruido es construido en gran parte por material de archivo, resucita la imagen del grupo de rock experimental Supersordo, activo en la escena nacional entre los años 91 y 97, un sonido híbrido que recogía una variedad de estilos extremos: noise, metal, hardcore y punk. El documental narra la emergencia y desarrollo de la banda por medio de su producto: el ruido. Su relato también aborda las experiencias musicales actuales de los ex integrantes de la agrupación.

 

El interés y motivación por documentar a esta banda surge de mi absoluto fanatismo por su música, sus letras surrealistas y obscuras volaron mi cabeza en los años noventa. Aquel sonido, denso y demoledor reverberó por años en mi cabeza. En mi caso, sólo tuve la oportunidad de verlos una sola vez en vivo y eso bastó para querer reconstruir su historia. Las imágenes de archivos rescatan escenas de su cotidianidad en la ciudad, lugares y personajes anónimos. Todas estas imágenes encierran una aura dadaísta, fue algo así como encontrar un obra de arte escondida en un subterráneo. Cuando pude comenzar a visionar los VHS, surgió la idea de virar el material a blanco y negro, trabajar con el claroscuro, subrayar el pixel y el ruido, hacer una película densa y críptica, dejar correr las cintas y poder ver tocar a Supersordo, hacer sentir en una proyección cinematográfica el poder demoledor y brutal de su sonido en vivo.

 

Hardcore: La revolución inconclusa (2011) narra como se instaura y fragmenta el hardcore en Chile, el cual llega con quince años de desfase en relación a Estados Unidos, donde se crea y propaga por todo el mundo. Movimiento pequeño pero muy fuerte a nivel ideológico que niega las ideas autodestructivas del punk precedente de los ochenta. En esta década proliferan las ideas libertarias y el énfasis está en la autogestión, aunque se conserva el odio hacia quienes dirigen el país, los demócrata cristianos y al ex dictador Pinochet. Los nuevos punk, ahora llamados hardcore, generan una red social de apoyo entre bandas formadas por jóvenes que fluctúan entre los 13 y 30 años de edad, todos de diferentes estratos socio-económicos, provenientes de diferentes comunas de la capital, logran consolidar un escena a pesar de sus diferencias.

 

A mi parecer el documental logra sacar a flote las motivaciones anti artísticas de una generación en un momento histórico de transición política, donde construir un mundo paralelo era la única forma de sobrevivir a la incipiente cultura del “mall”. En ese sentido la generación hardcore punk anti-sistémica de los noventa fue un pilar fundamental en la proliferación de sellos independientes, colectivización y la constitución de espacios libertarios de intercambio tanto ideológico como musical.

 

Ellas No (2014) es un documental que hace visible la problemática que enfrenta una banda de punk femenino en sus procesos de creación. En el periodo en que comencé con el registro de este documental, la banda se encontraba en un receso que podía ser permanente, no estaba claro si volverían a tocar juntas. Para entonces cada una formaba parte en distintos proyectos musicales que inauguran el relato. Las ex integrantes de Ellas No, dan testimonio de la banda en receso, su llegada al grupo, sus procesos creativos y finalmente nos relatan el momento en que se disolvieron. La película se construye en tiempo presente como crónica de un momento de crisis, pero no se detiene en la biografía convencional, captura el minuto en que la banda vuelve a constituirse, sus posteriores recesos, la entrada y salida de distintas integrantes, un seguimiento directo a lo largo de tres años. Si bien el documental se enfoca en el proceso creativo de Ellas No, se abre inmanentemente al retrato de una escena particular donde coexisten bandas, performistas, travestis, músicos y diversos personajes del underground chileno. Es en suma un retrato generacional desde la disidencia y la contracultura; propone una estética sucia en función de la precariedad, respetando el ruido del registro en vivo y el ambiente propio de aquellos escenarios.

 

¿Cuáles son los directores de cine que más te han influenciado en tu desarrollo profesional?

 

J.L.G., P.P.P., Fassbinder, Kenneth Anger, Cassavetes, Cronenberg, Lynch, Marker, Farocki, Jem Cohen y Julien Temple.

 

¿Qué puedes decirnos de Abbas Kiarostami?

 

Es un gran director, me gusta mucho el tratamiento de sus películas que juegan con capas complejas de realidad y ficción, una meta reflexión sobre el cine, el rol del director y la creación, me gustó mucho Close Up y Bajo los Olivos.

 

¿Cuáles son  las películas que más te gustan?

 

Las que me muestran una nueva forma de ver, las que develan una realidad desconocida. Las ficciones que documentan emociones y construyen mundos nuevos y realismos extraños. En definitiva me gustan los directores valientes que apuestan por nuevas formas narrativas.

 

¿Qué es el cine documental? ¿Cuáles son las bases sólidas que debe tener una película documental para seguir interesando a través del tiempo?

 

El cine documental es una mirada, un punto de vista sobre la realidad. El creador debe tener un posición respecto al tema que trabaja. Un buen documental es una mirada personal de quien realiza la obra, eso significa que el creador debe ser un buen observador e investigador de lo que documenta. Existen muchas formas de ver, por lo tanto de hacer una película documental, a mi parecer lo más importante es que la forma-fondo, ética y estética, sean coherentes en términos visuales-narrativos y por sobre todo, que lleguen a conectarse con lo que están mostrando. Todo puede ser una construcción pero la verdad radica en el vínculo y la pasión que establezca el realizador con el tema o personaje, en gran medida una complicidad creativa que se desdobla en la superficie de las imágenes creadas. Eso permanece en el tiempo.

 

¿De dónde buscas tus historias?

 

En mis gustos personales, casi todo mi trabajo a la fecha está ligado a la música punk y la escena underground, ahí es donde he volcado mi mirada. También creo que la observación cotidiana, conocer personas, mundos diferentes, vivir la vida y tener los ojos abiertos hace que aparezcan las historias.

 

¿Cómo se están haciendo las cosas en Chile en este ámbito?

 

Acá existen varios tipos de realizaciones y realizadores, gente que tiene un sistema armado y gana fondos estatales, en general esos documentalistas trabajan temas relacionados a la dictadura de Pinochet. En los últimos años por suerte surgen nuevas propuestas más reflexivas y de puesta en escena que también logran financiarse de esta forma. La otra gran mayoría de documentalistas, hacen sus películas por medio de la autogestión, en esta línea salen cosas muy interesantes pero con nula difusión. A veces son mejores que las financiadas por el fondo estatal pero están destinadas a la “invisibilización”.

 

¿Qué es para ti ser mujer en esta profesión? ¿Hay igualdad de posibilidades con los hombres?

 

Me gusta observar, investigar, crear, este oficio es mi vida, existen muchas mujeres que admiro de gran talento trabajando en diversas áreas tanto técnicas como creativas, eso amplia el punto de vista y da una mirada versátil al oficio cinematográfico. En cuanto a la igualdad de posibilidades, siento que Chile es un país clasista, acá pesan mucho los contactos y las clase social, en ese sentido se ve mucho una aparente igualdad de género en la clase alta, que tiene que ver con el estrato económico y contactos sociales, pero a las mujeres empoderadas igual las tratan de locas o “cabronas”. En medios más populares se ve más discriminación y machismo implícito, incluso en lugares supuestamente ligados a ideas libertarias, ahí sólo se salvan las mujeres que tienen parejas y trabajan en duplas creativas. Por otro lado, existe un arribismo imperante por estar dentro de una supuesta industria cultural que deja ver la discriminación entre las mismas mujeres, que es más fuerte que las descalificaciones de los hombres. Ahora existe un gremio de mujeres audiovisuales,  me gustaría ir a una de sus reuniones a ver qué piensan y si vale la pena participar.

 

¿Hacia a donde van tus pasos?

 

Estoy trabajando en un documental sobre Familea Miranda y una serie web sobre mujeres en la música; tengo varios proyectos que están en un estado embrionario, una web interactiva sobre como venden el agua en mi país y un documental sobre Irina la Loca, una performista radical y madre.

 

El artículo original puedes encontrarlo en http://kaosenlared.net/cuando-el-cine-y-la-pasion-son-uno-solo-en-las-manos-de-una-mujer/



X