Escuela de Cine de Chile | En rodaje largometraje de tesis dirigido por Ignacia Ilabaca “WASHITA”
Escuela de Cine de Chile. Es Cine, Somos Cine. Instituto Profesional Escuela de Cine de Chile
Escuela, Cine, Escuela de Cine, Estudios Cine, Aprender, Instituto Profesional, Cinematografía, Actuación, Fotografía, Diplomados
1602
post-template-default,single,single-post,postid-1602,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-child-theme-ver-1.0.0,select-theme-ver-4.4,menu-animation-underline,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive,elementor-default

En rodaje largometraje de tesis dirigido por Ignacia Ilabaca “WASHITA”

Washita1

Ya se encuentra en etapa de rodaje el largometraje de tesis “WASHITA”, dirigido por Ignacia Ilabaca y protagonizado por Constanza Álvarez.

NOTA DE INTENCIÓN LARGOMETRAJE “WASHITA”

Por Ignacia Ilabaca , Directora.

“A partir de una mujer que se dedica a complacer a los hombres, mi intención es abordar la problemática de la despersonalización, que concibe la identidad como escenificación y la imposibilidad de establecer distinción entre el sujeto y el objeto.

Esta es una película sobre el artificio que rige la construcción de lo femenino. Una reflexión de John Berger sobre la presencia femenina en el arte (y en la sociedad) dice: “los hombres actúan y las mujeres aparecen. Los hombres miran a las mujeres. Las mujeres se ven siendo miradas (…) El fiscal que existe dentro de la mujer es masculino: la fiscalizada es femenina. De ese modo ella se convierte en objeto y más particularmente en objeto de la visión: en panorama”. Esta reflexión delinea la temática de fondo: la mujer como objeto para ser visto y conciente de ser para ser vista y formar parte de un imaginario.

La película utiliza las citas de Cynthia como dispositivo para abordar la representación y encarnación de las distintas construcciones de imaginarios. Se estructura modularmente, y cada módulo es una cita distinta que implica un imaginario particular. Por lo que cada uno remite también a arquetipos particulares.

Ya que cada uno de estos módulos está definido por un arquetipo instalado inevitablemente dentro de un imaginario particular, la puesta en escena de cada módulo también tendrá particularizaciones que apoyen estos distintos imaginarios y arquetipos. Esas particularizaciones se verán retratados también en Cynthia, a quién no sólo veremos cambiando de arquetipos, sino, también su apariencia.

La película, entonces, pretende crear una variedad de representaciones de la mujer en cuanto a las relaciones de pareja a través de módulos independientes unos de los otros. Cada módulo tiene su propio núcleo dramático e identidad, que lo distancia de los demás, pero el sentido total de la película se creará por la acumulación de versiones y maneras de enfrentar la misma cuestión referente a la identidad, a la necesidad del ser a través del pertenecer y la insostenibilidad que se genera a partir de la valoración total del ideal (que son las citas) por sobre lo real (que es el mundo fuera de las citas).

Por otra parte, otro concepto a tratar es el de “lo ya antes visto”, es decir, que aún cuando cada módulo se distancia narrativa y formalmente, todos ellos tienen nexos entre sí, que provienen de la narración, el arte, la fotografía, el sonido y el montaje, generando así, reiteraciones formales a lo largo de toda la película, entre los distintos módulos.

Lo que quiero lograr con la película es una especie de dossier de puestas en escenas de relaciones de pareja. Como una revista de casas piloto: Estas no son casas, estos no son livings, estos no son dormitorios; son creaciones intencionadas para representar un tipo de casa, de living, de dormitorio, de vida. Un ideal. Y en todas se pueden leer los códigos formales que nos permiten identificar al ideal que remiten.”

SINOPSIS

Cinthia (24) es una escort que se desdobla en distintos papeles para sus clientes. Esto hace que se despersonalice y se vea obligada a encontrar distintas identidades en la gama de representaciones: ella no es, si no es representando. Cinthia se configura entonces, como un ser de mutación y adaptación, conciente de su papel y de la mirada sobre él.